sábado, 4 de enero de 2014

Deja vu

No sé si es que la historia se repite o que uno tiende a repetirla. Supongo que la primera opción es una forma de lavarse las manos, de no hacernos cargo de nuestras acciones y elecciones, sino culpar al destino de inevitable e insoslayable sobre el que no tenemos ningún tipo de control. Claro que, si bien más sencillo, va en contra de todo lo que creo. 

O tal vez son pruebas que la vida nos pone para ver si con los años, la experiencia, el dolor, las pérdidas y las ganancias nos enseñaron algo, hicieron mella en nuestras reacciones y emociones. 

Sea cual sea, las similitudes son tantas que me sonrío y me asusto al mismo tiempo. Me siento Diane Lane en Infidelidad, cuando vuelve a la casa en el tren y se da cuenta de lo que acaba de hacer, como disfruta con el recuerdo y le carcome la culpa. Ok, las emociones evidentemente no cambiaron. Prueba no superada.

Sin embargo, la situación no es la misma, ninguno de los participantes son los mismos, no es lo mismo lo que está en juego. Otra vez me tomó por sorpresa, porque elegí ignorar los carteles de alerta que, en retrospectiva, eran enormes. Pero, freno de mano de por medio, evitamos el choque, cagando, pero no hubo colisión. Se ve que las reacciones sí cambiaron. Por esta vez lo dejo pasar con una advertencia, pero tenga cuidado, la próxima no tendrá tanta suerte. 

Hay diferencias, sí. No tantas como debería, pero las hay A eso me aferro, esperando que esta vez, el desenlace sea otro.



sábado, 17 de agosto de 2013

Sweet Dreams Are Made of This

En el sueño estábamos los dos lejos. Yo, triste. Le voy a dar un beso en el cachete, corre la cara y me lo da en la boca. Nada, no sentí nada. Me mira, preguntándome en silencio. "Necesito tiempo," le digo, confirmando lo que ya sabe. No responde, igual sé lo que diría. Nop, definitivamente nunca vamos a ser más que amigos. Por suerte. 

No es más que un sueño, nacido de la mezcla del libro que terminé recientemente, la conversación sobre si irme o quedarme que tuve antes de llegar a casa y esta incómoda situación de que me haya vuelto a gustar alguien después de tanto tiempo.

Todo muy adolescente, todo muy familiar, todo muy indefinido.

Creo que debería acostumbrándome a lo indefinido. Va a ser un largo cuatrimestre. 

domingo, 4 de agosto de 2013

viernes, 19 de julio de 2013

Just thoughts I'm putting out there

Si planeas un viaje para ¿olvidar? ¿superar? sobrellevar una ruptura, juntarte con esa persona por primera vez después de seis meses y cuatro días antes de irte no parecería ser una idea brillante. Claro que nunca dije que yo fuera brillante.

Si a eso le sumamos una noche de alcohol y boludear a otro ex horas antes de partir, no es difícil imaginar una bomba de tiempo psicológica preparándose para explotar en el momento de mayor vulnerabilidad.

Y así es como llegamos a noches de sueños confusos que dan al despertar un gusto amargo; donde las personas presentes y pasadas se fusionan y entran y salen dejando cicatrices inconscientes de las que no se curan con Adermicina.

Aparece la fantasía de no volver, de no tener que enfrentarnos a nosotros mismos allá, cuando acá podemos evadirnos tan bien. Pero de repente esa fantasía se vuelve una realidad medianamente concreta y factible. Entonces, ¿qué hacer? Si en el fondo sabemos que la evasión no es el camino, porque el ello, el yo y el superyo son más efectivos que la AFIP contra los enemigos del gobierno. 

Parecería prudente resolver las cuestiones pendientes antes de tomar ese tren, si es que optamos por tomarlo. Y aunque no, la idea de resolver los asuntos en la panera no es para nada descabellada.

Por lo pronto, esta catarsis informática con la esperanza de que lo que sale por los dedos se quede en la pantalla y no me visite esta noche en forma de los fantasmas de las Navidades pasadas, presente y futuras... salvo que traigan regalos. 

jueves, 6 de junio de 2013

Guardian of my happiness

I miss it, you know? That "being in love" feeling. Your happiness depending entirely on somebody else. But in a good way. Not that you can't be happy without that person, but that he has the ability to make you happy just by smiling at you. Knowing both that someone cares about your happiness and that he can make it happen.

I'm not unhappy, but when I am, I miss having someone to make it right for me again. Someone to write "good morning" to. Someone to be here waiting from me when I get off the plane. Someone to make me laugh though my tears.

It's been so long, I wonder if I'll ever find someone my happiness can't run away from. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Fate, you're doing it right

Resulta que prendí la compu dispuesta a escribir sobre el estado melancólico en el que me encontraba a causa de una bandeja de langostinos que había comprado para compartir cuando todavía tenía con quien, y una cadena de circunstancias me llevó a encontrarme con esto:



Entonces, ¿saben qué?


Porque no hay melancolía que pueda seguirme hasta Chicago y mucho menos si lo voy a tener a él enfrente, diciendome cosas como

O